De los tres pilares sobre los que debe asentarse la cultura de cualquier compañía, misión, visión y valores, la teoría del Círculo Dorado de Simon Sinek se centra en la misión, la razón de ser de la compañía.
Sinek, consultor inglés y conferenciante motivacional, utiliza su teoría para concienciar a las organizaciones de la importancia que tiene contar con un propósito claro y darlo a conocer.
La Teoría del Círculo Dorado se asienta sobre la idea de que las personas no compran lo que haces, sino el porqué lo haces, y, por tanto, solo alcanzarán el éxito aquellas organizaciones que sean capaces de transmitir de manera clara cuál es su razón de existir, su propósito, porque solo así conseguirán
mantener vivo el vínculo con sus clientes y podrán establecer nuevas relaciones.
Como su nombre indica, el modelo del Círculo Dorado trata de un disco compuesto por tres círculos concéntricos que contienen tres preguntas ¿por qué?, ¿cómo? y ¿qué?, a las que hay que la organización dar respuesta antes de plantear cualquier estrategia de actuación.
La metodología propone trabajar partiendo desde el centro del círculo hacia los bordes, transitando por lo que se conoce como esferas de trabajo. La primera, situada en el núcleo, es el porqué, el propósito, y responde a la razón de existir de la organización que debe guiar todas sus acciones. La segunda esfera trata el cómo, los procesos, y supone el desarrollo del plan de acción de la empresa. Por último, la tercera esfera se corresponde con el qué, el resultado, los productos o servicios que la empresa ofrece.
Trabajar sobre el planteamiento del Círculo Dorado permite a las empresas extraer todo su potencial ya que la mayoría de ellas conocen a la perfección qué es lo que hacen, solo algunas conocen la respuesta a cómo lo hacen, pero muy pocas saben realmente por qué lo hacen.
La utilización del método del Círculo Dorado propuesto por Sinek, permite a las organizaciones encontrar ese punto de diferenciación que consigue que los clientes puedan conectar con la marca logrando su fidelización. Una buena comunicación del propósito definido en el primer círculo facilita la atracción hacia la organización de personas que comparten ideales similares y colabora en la creación de una imagen de marca positiva. Pero, sobre todo, la gran ventaja que aporta la utilización del Círculo Dorado es que supone el aporte de un valor agregado a los productos y servicios ofertados, creando experiencias positivas que llevan a los clientes a vivir procesos de compra mucho más emocionales, afianzando vínculos.
Entre las muchas utilidades que proporciona la incorporación del Círculo Dorado a las dinámicas de cualquier empresa destaca el rendimiento que proporciona en el desarrollo de la marca y en la concreción de los mensajes de marketing. También es útil cuando se trabaja en la creación de nuevos
productos y para alinear la misión de la empresa con la visión y los valores existentes en la compañía.
Basado en el estudio de los puntos que tenían en común los discursos de reconocidos líderes mundiales como Luther King, Jobs y otros, el Círculo Dorado es más que una estrategia de comunicación. Supone una filosofía de liderazgo y acción que transforma la manera en la que las empresas interactúan con su entorno, lo que les hace diferenciarse en el mercado creando una conexión emocional profunda con sus grupos de interés.